Además de la ofrenda, el festival presentó una serie de actividades para toda la familia, que incluyeron desfiles de calaveras, concursos de catrinas, música en vivo, danzas tradicionales y una exposición de altares elaborados por artistas locales. Los visitantes tuvieron la oportunidad de degustar la deliciosa comida típica de la región y explorar la artesanía local en los puestos de mercado.
El Festival se ha convertido en un vibrante testimonio del compromiso del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, con la preservación y promoción de las raíces culturales de la región. Gracias a su liderazgo, este evento anual ha tomado un nuevo impulso, revitalizando tradiciones que durante mucho tiempo estuvieron en peligro de ser olvidadas.
El gobernador Villarreal Anaya trabaja incansablemente para fomentar un sentido de pertenencia y orgullo en la comunidad tamaulipeca. Su visión de revitalizar las tradiciones culturales ha encontrado un eco apasionado en toda la comunidad, que ha respondido de manera entusiasta a la convocatoria de celebrar el Día de Muertos de una manera auténtica y significativa.

